Wednesday, March 14, 2012

Epitafio

A destiempo

Por lo visto, murió en mi sueño, es decir, mientras yo dormía. ¿Cómo pude haberme descuidado? Pendiente siempre de la publicación de su última novela, colección de relatos, o memorias, grandes o pequeñas, ¿cómo pudo habérseme pasado desapercibido su último suspiro?

Debo haber andado distraída, pensando en otras cosas, atendiendo a otros menesteres de la vida diaria, leyendo incluso a otros autores. O... ¿no lo estaría leyendo, precisamente esas sus Pequeñas Memorias, que me dejaron extraña, excepcionalmentemente insatisfecha, en los días en que ud. llegaba a su fin, en que, como acabé enterándome por Wikipedia, un año después, ¨la mala salud lo venció y terminó matándolo¨ -curiosa forma de expresarlo.

Uno no cree que sus autores favoritos sean inmortales, como sí cree que su obra pueda serlo –pero espera al menos que la noticia le llegue, por así decirlo, fresca- como la de los Premios Nobel-, para poder lamentarla apropiadamente, en el momento.

A doce meses, o más, de distancia, es ridículo asombrarse: ¨¡Cómo! ¿Saramago ha muerto?¨

Afortunadamente, con la noticia a la que llego a destiempo, viene otra, de vida ésta, de creación, y para mí de continuación de mi ¨amistad¨ con usted, que deja un libro del que yo no había oído hablar y que me está esperando: ¨Caín¨.
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Monday, March 5, 2012

La gitana zalamera que te ofrece

una ramita de romero

en medio de la mutitud,

en una soleada calle

de Sevilla

no es la loca de Gericault...


Tu madre, convencida

de que sus propias memorias

(que ella ha extraviado)

están fielmente recogidas (de principio a fin)

en las de su madre

-muerta compos mentis veinte años atrás-


Tú, escribiendo a la luz de un farol

las de tu madre


La gitana que lee en tu mano

el pasado y el futuro

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Wednesday, January 25, 2012

Los viajes


“Travel is, above all, a test of memory” -Paul Theroux, The Old Patagonian Express,
-“El viaje duró dos días y dos noches. Sólo entonces comprendió Karl la magnitud de los Estados Unidos” - Kafka, America, trad. al español.
Viajar. El sentimiento de libertad que aflora en cada partida, y el de aventura en cada llegada al lugar de destino.

I
La ventaja de regresar a un lugar que uno pensaba conocer y recordar bien y que encuentra cambiado, además de cambiado uno mismo, claro está, con quién sabe cuántas modificadas ideas acerca de los viajes y la vida en general- es que, al final, es como si llegaras a un lugar nuevo, al que se llega, de todos modos, con un bagaje de imaginación. A mí me pareció algo semejante con la vuelta a Florencia, en el 2003, después de 27 años. Además de los olvidos, de las “traiciones” de la memoria, etc., estaban los hechos reales: cambios en la ciudad, un museo del Duomo que NO existía; obras de reparación en la Piazza, etc. Y, de los Uffizi, ¡era tan poco lo que recordaba! Con lo cual la visita resultó refrescante y satisfactoria.
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La pareja viajera

Parten como si nada. Hacen maletas como si fueran enchiladas. Se despiden de parientes y amigos con la sonrisa en los labios. Dicen ‘me voy al otro lado del mundo’ como si fuera a la acera de enfrente...
Cuando se conocieron, unos cien viajes atras, él llevaba ya unos cinco años de haber dejado su tierra sin tener plena conciencia de que no iba a querer regresar. Era su primer vuelo, su primera salida del país, y siendo éste Australia, tenía que ser ‘al otro lado del mundo’. Una beca a la escuela de verano de Tanglewood. Una vez que hubo regularizado su situación migratoria, lo primero que hizo fue planear un primer viaje para ver a su madre –el padre había muerto en el lapso en que a él le era imposible salir del nuevo país.
La agente que se encargó de hacerle las reservaciones le explicó que por el precio de ese pasaje, tendría derecho a detenerse prácticamente donde quisiera sin cobro extra. Esto fue lo que le abrió el apetito, las ganas de ver, de conocer. Y mientras más vio, de Singapur a Bali, de Tokio a Nueva Delhi, de Teherán a Atenas, más quiso ver.
De modo que, si hasta los 27 había vivido sin saber lo que era cruzar fronteras ni volar, a partir de los 32 surcó cada verano los aires de más de un continente.
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El de ella ocurrió a los 22, también mediante una beca, para estudiar en Francia. El deslumbramiento consistió en descubrir que podía cruzar fronteras, encontrarse en otro país con otro idioma y costumbres, en pocas horas, por avión o tren. Se acostumbró a viajar, a trasladarse, a dejar atrás lugares y personas.
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Diálogo con mi cuñado Alejandro sobre los viajes:

- Qué buena inversión han hecho en ustedes mismos viajando como viajan. Supongo que es un acuerdo tácito. Pero ¿qué es? ¿vacaciones? ¿un deseo de conocer? ¿curiosidad?
¿hobby? Lo más seguro es que sea todo a la vez, y lo mejor de todo, que se complementan los dos y que tienen pata de perro (¿de donde vendría esa expresión? Porque los perros caminan mucho pero no viajan, porque no es lo mismo. Yo corría mucho pero no viajaba).

-Creo que se conjugan varios aspectos: las largas vacaciones escolares de Brian; su costumbre, a partir de que estuvo aquí con sus papeles en regla, de ir a visitar a su madre en Australia cada verano, y el lujo, por el tiempo disponible de tres meses, y la distancia que debía recorrer, de un extremo a otro del mundo, que se le ofrecía de parar en cuanto lugar quisiera, sin pago extra: esto le abrió más el apetito.
Para mí, la experiencia europea fue deslumbrante: la posibilidad de cruzar una frontera como quien va en México, del DF a Acapulco, y estar en otro país, otra cultura, otro idioma. De modo que, al casarnos, se juntaron, como se dice, ¡el hambre con las ganas de comer!
El otro aspecto: viajando, Brian y yo nos entendemos de maravilla: nos complementamos, nos comunicamos, funcionamos como relojitos, y lo disfrutamos a morir. Dejamos de ser territoriales y de querer controlar nuestro espacio: nos mostramos disponibles (Gide hacía el elogio de la disponibilidad).
Nos divierte viajar, nos descansa, nos entretiene, nos instruye, incluso sobre nosotros mismos. Y, creo, nos da la ilusión de que rejuvenecemos, pues en el viaje, al alejarse uno de la rutina, de lo conocido, de las obligaciones cotidianas, siente como que el tiempo se estira, adquiere otra dimensión. Saltando como chapulines de un lugar a otro, tres semanas nos parecen tres meses, no porque nos pesen, sino de tanto que vemos y hacemos. Al mismo tiempo, nos sentimos medio irresponsables, y medio descubridores...
Esto lo experimenté incluso cuando estaba trabajando en Roma y luego en Nairobi: aunque el horario era el mismo, o más pesado, en Roma, aunque había las dificultades de adaptación, seguridad, el nuevo alojamiento, etc., todo lo vivíamos como novedad y aventura, como oportunidad de ser residentes-turistas, habitantes del "mejor de los mundos posibles".
A eso debe añadirse que tanto Brian como yo somos bastante adaptables, nos separamos facilmente de nuestras posesiones, no nos importan mucho las incomodidades, no buscamos el hotel de cinco estrellas, sino el que tenga algo original, o sea rústico, aunque, por supuesto, limpio y seguro... En fin, que el dinero que gastamos en viajar nos parece la mejor inversión: ahora sí que nada ni nadie nos puede quitar lo bailado, ni un robo ni un incendio ni un terremoto. Y el tiempo, lejos de ajar o manchar los recuerdos, como los vestidos o la plata, los ilumina...
Ahora, no te voy a negar que, a veces, mi acompañante me distrae; tiene sus intereses en mente. No me ve como una cronista, sino como su comañera. Por lo tanto, tengo que robarle horas al sueño; o sacar el cuaderno cuando acabamos de comer en el restaurante, en lo que esperamos la cuenta, para anotar mis impresiones.

-De lo que me dices, deduzco cinco lecciones. Los viajes han sido un punto más de contacto entre ustedes y la física dice a más contacto más unión (primera lección).
Como a los dos les gusta viajar, es fácil coordinarse porque así lo desean (segunda lección).
Según el Sr. Einstein el gozo del viaje debería acortar el tiempo (pues cuando se está a gusto se siente que corre más rápido el tiempo), pero la saturación por las muchas imágenes y sensaciones nuevas recibidas, cuando se está acostumbrado a no recibir tantas, parece que alarga el tiempo (tercera lección).
¿Cómo es eso de la eterna juventud? ¿Viajando o siendo feliz? Parece que los cambios y la novedad ayudan (cuarta lección).
La mejor inversión es viajar, o sea invertir en uno mismo (quinta lección).
Ahora, ¿qué sucede, cuando no aprendiste a viajar, no hay muchos puntos de contacto, hay discrepancia de opinión, el tiempo se acorta y no invierto en mí? Mmm...

-Tal vez haya muchas maneras de viajar: y no todas necesariamente requieren pasaporte, pase de abordaje, cruce de fronteras geográficas. Se puede viajar dentro de la propia ciudad, o dentro de cada uno de los libros que leemos (si cumplen ciertos requisitos, por supuesto), en cualquier caso, está implícito el viaje dentro de uno mismo. (Mi hermana Susi me escribe al respecto:
-Por eso, cuando leo, todo el tiempo viajo; también cuando escribo siempre ando viajando e invitando al lector a que viaje conmigo, a los recovecos de mi mente, de mi visión.)
Me ha gustado lo de las cinco lecciones. Creo que para llegar a la penúltima etapa de la vida con el corazón bien puesto, hay que empezar por perderle el miedo a la muerte, lo cual significa, hay que estar dispuesto a jugársela –incluso en un viaje.
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TURQUIA----JULIO DE 2011

Las dos primeras semanas, en excursión organizada, con guía, y las dos siguientes por nuestra cuenta, en coche alquilado.

Son las 8.20hrs en Nueva York, las 15.20 en Estambul. Brian duerme. Hace tres horas que caímos rendidos en la cama del hotel donde, mañana, nos encontraremos con el grupo.
El trámite de visa fue rápido y fácil (lo contrario de lo que habría sido en el consulado de Nueva York). Una cola reducida: veinte dólares, sello en el pasaporte.
Lo que fue horrible fue la espera para pasar inmigración. Dos ventanillas abiertas para cerca de cien pasajeros. Casi una hora en eso, con calor (y cansancio).
Después de recoger las maletas, sacamos liras turcas (a 1.40 por 1 dl. cuando empezamos el viaje) del cajero automático y salimos en taxi autorizado.
El chofer, un joven moreno claro, de ojos verdes y una sonrisa solar. Ni pizca de inglés: le mostré el papel con el nombre del Hotel Halic. Entendí sin embargo, cuando a la salida su superior le llamó la atención por traer baja una de las llantas. Y, obviamente, cuando se detuvo poco más adelante en una estación, disculpándose con la misma sonrisa, para ponerle aire.

Brian trajo consigo, no tres o cuatro, sino SEIS guías (cuatro para Turquía, una Rhodas, y una toda Grecia... Por consiguiente, ya en las primeras horas del domingo estaba en condiciones de proponer que tomáramos por la mañana el transbordador que sube por el Bósforo, de Estambul hasta Anadolu Kavagi, donde había las ruinas de un castillo medieval y desde donde se tenía una vista maravillosa y donde comimos un rico pescado con mejillones y calamares fritos y ensalada, por 20LT.
(De esos mejillones, probablemente, nos sobrevino entre esa noche y el día siguiente, un malestar estomacal que nos duró poco mas de 24 horas...)
Al regreso, entramos a un Bazar extensísimo, y después nos enteramos de que no es el principal, sino el de las especias; fascinante. Los bazares de Turquía, cubiertos: una estrella de calles donde muy pulcramente se exhibe la mercancia. Compro unos dátiles, para comer sobre la marcha; deliciosos. A 30LT el kilo.

Empiezan los madrugones...
De regreso en el hotel, encontramos un anuncio de la empresa COSMOS, firmado por nuestro aún desconocido guía de nombre geográfico: Levant. El lunes nos despertarán a las 6hrs; deberemos dejar las maletas fuera del cuarto a las 6.30, bajar a desayunar y estar listos para encontrarnos en el vestíbulo a las 7.30.
Estambul:
Descansamos un rato, y salimos a caminar por Beyoğlu, un distrito situado en la parte eurpea la ciudad y separado del casco antiguo (península histórica de Constantinopla) por el Cuerno de Oro. Leo que en la Edad Media se conocía como Pera (en griego "el otro lado"), nombre que se utilizó hasta principios del siglo XX con la fundación de la República). Se trata de un simpático barrio cercano al hotel (ubicado éste sobre una avenida con vista al mar, a poca distancia del Puente Galata y de la Torre del mismo nombre, a la que subiremos diez días más tarde, para abarcar con la mirada esta ciudad increíble). La Avenida Istiklal, ancha y peatonal, llena de negocios elegantes, galerias de arte, librerias, consulados extranjeros, heladerías, cafés, juguerías (el de granada, una delicia, a precio de oro); gente de todas las edades, de todas las nacionalidades y creencias. Se mezclan los estilos antiguos y modernos. Por ahí, el Hotel Pera, donde se alojaron, en su día, Agatha Christie, Hemingway; la Catedral de San Antonio de Padua. Ese domingo, nos toca el fin de una alegre marcha con la bandera del arcoiris, que más tarde conectamos con la aprobación de la ley que autoriza los matrimonios homosexuales en Nueva York.
La zona de restaurantes, muy animada: callecita tras callecita con mesas al aire libre. Lástima que sea ahí donde se permite fumar , y cuando hay humo de puros, preferimos entrar. Lo hacemos en un restaurante griego, donde pedimos pescado con papas, y cerveza turca, Efes: Efesos en turco.
No será sino hasta la segunda estadía en la ciudad, al regreso de la gira, cuando pueda confirmar lo fascinante que es: cosmopolita, variada, interesante, exótica a la vez que europea.

En general, se ve prosperidad en Turquia, mucha construcción, de carreteras, de edificios, y reconstrucci ón de los viejos. He leído articulos sobre el carácter autoritario del gobierno, no le gustan mucho las criticas; no le caen bien los escritores que sacan a colación la masacre de los armenios.-- Precisamente estoy leyendo "The Bastard of Istanbul", de Elif Shafak, novelista turca, que toca el tema de la sociedad multicultural -griegos, armenios, judios, turcos que convivían en paz, hasta el inicio de la República. Claro que Atarturk hizo mucho, para empezar, logrando la independencia y creando un país moderno. De hecho, ningún autor turco que se respete condona la matanza de los armenios, y cada vez que publican una crítica, se les censura.

Las capas de historia y cultura son impresionantes: hititas, licios, lidios, griegos (Alejandro fundó un sinnúmero de ciudades), romanos, bizantinos, otomanos...

Adelanto que nos privaremos, ¿por timidez? de tres ‘experiencias turcas’.... entrar a un hammam (el baño turco), tomar una bocanada del narguile (pipa de agua), intentar aprender a jugar backgammon...
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Como no creo poder abarcar la experiencia de todo un mes en un país tan rico, me limitaré a ofrecer apuntes. Para empezar, un resumen del itinerario con el grupo Cosmos:
En autocar, de Estambul a Gallipoli, donde se encuentran los monumentos a los soldados australianos y neozelandeses masacrados ahí durante la Primera Guerra Mundial. Fatídico episodio de la historia, en un paisaje de una belleza sin par.
Pasamos la noche en Canakkale, lindo puerto al otro lado de los Dardanelos (Mar de Mármara). Al dia siguiente seguimos rumbo a Troya. Visita de las ruinas, explicación acerca de las varias Troyas superpuestas.: nueve desde el siglo 13 antes de Cristo. La sexta, posiblemente, es la de la Iliada, unos 800 años antes de Homero, nacido, como Herodoto, en una de las colonias griegas de Asia Menor No hay mucho que ver. Los artefactos encontrados se exhiben en museos arqueológicos (el estupendo de Estambul, entre otros)...
De ahí, una larga tirada hacia Izmir: breve parada, en la parte moderna de la ciudad. A partir de 1925, nos dice el guía, empezaron a quemar las viejas construcciones de madera. Es una ciudad de cinco millones, con un hermoso puerto.
Llegamos a Kusadasi, pegado al mar, donde pernoctamos. Nos espera la visita a Efesos, para mí una de las más importantes del recorrido (Cappadocia, es la otra): el maravilloso sitio arqueológico, donde se suceden las etapas de la presencia grecorromana, en un muestrario marmóreo y resplandeciente bajo el sol egeo. Templos de antes de la era cristiana y de los primeros dos siglos de ésta. El anfiteatro para 25 mil asistentes; los baños públicos, el burdel, indicado por la huella de un pie; la maravillosa fachada de la Biblioteca de Celso. La visita no incluye las casas en terrazas, de la época romana, pero uno de los libros que traemos la recomienda, de modo que compramos nuestras entradas y nos apartamos por una media hora del grupo. Las casas se encuentran actualmente en proceso de restauración, bajo cubierta. Lo que puede verse basta para dar una idea de su elegancia, cada una con vista abierta del paisaje, pisos de mosaicos bien conservados, pinturas en los muros, como en Pompeya.

A continuación, nos detenemos a ver la iglesita construida donde estuvo la casa en que se dice vivió la Virgen María sus últimos años.
La siguiente parada, en el quinto día, Denizli, pasando por el Meandro Griego, la zona más fertil de Turquia. A un lado de Pamukkale, las impresionantes formaciones calcáreas como terrazas de hielo, atestadas de rusos en bikini, se encuentra el extenso sitio arqueológico de Hierápolis, y el museo, muy interesante.
Esa noche, después de la cena, salimos a pasear por la iluminada calle principal del pueblito de Denizli: compro higos frescos y un jugo de granada, tan delicioso. Comercios, artesanías, utensilios de cocina, faldas largas, pañoletas (también les decimos en México ‘mascadas’, creo que por ser la primeras conocidas originarias de Mascate, la capital de Omán).

Momentos de pánico, a la mañana siguiente cuando hay que dejar las maletas cerradas a la puerta del cuarto, a las 8, antes de bajar a desayuar. Al terminar y subir de nuevo, no encuentro la llavecita de la caja fuerte. Tomo aire. Recuerdo que la noche anterior la cambié –las coqueterías femeninas, tan poco prácticas- a la bolsita de cuero para salir a cenar... Y al hacer la maleta, la metí en ella, ¡con todo y llave!! Salgo como de rayo. Son las 8.45 ya, pero afortunadamente, en el vestíbulo, todas las maletas siguen alineadas, esperando su traslado al autocar. Encuentro la mía, la acuesto en el piso, abro el candadito, levanto una capa de ropa, y ahí está la bolsita, y adentro la llave. Salvada.

Arrancamos hacie el este, apartándonos del mar. Pasamos por Aydin, una zona fértil, donde, se nos dice, los valerosos soldados ganaron todas las batallas contra los griegos... Paisaje montañoso, seco -zona de terremotos, nos dice el guía- camino a Konya ; a unos mil metros de altura en la región sur central de la vasta estepa anatolia. Se trata de una ciudad grande y religiosa. Abundan las mezquitas, sus minaretes clásicamente otomanos en punta de lápiz, verdes y azules, visibles a la distancia. Visitaremos el Museo de Mevlana, antigua mezquita donde se encuentra el sepulcro de Rumi, poeta sufi del siglo 13, fundador de la orden de los derviches danzantes, y los de sus seguidores más importantes. Los visitantes musulmanes lo tratan como un lugar de culto, y oran frente al terciopelo verde y los turbantes blancos. Se escucha música de fondo, mientras contemplamos los objetos de arte, colecciones de poesía, manuscritos iluminados, instrumentos musicales, tapetes para la oración en las vitrinas, y pinturas en los muros: escritos en árabe.
Pese a la advertencia de Levant: ‘no se aventuren por las calles; aquí no son muy tolerantes con los extranjeros’, Brian me propone antes de la cena, que vayamos a caminar por el bazaar, contraesquina del hotel. Callecitas con negocios: una mezcla de artículos para turistas y de uso diario para la población local: utensilios de cocina, electrodomésticos, blancos, prendas de vestir, como las faldas largas y de diseño y color poco menos que monásticos: florecitas blancas sobre fondo negro, la ropa interior (calzones de algodón hasta la rodilla, por lo menos), y las gabardinas grises con que se cubren las musulmanas, incluso con estos calores. También una extensa variedad (su única coquetería) de pañoletas para la cabeza (en esto consistía el famoso bazaar de la seda de Bursa): şal o eşarp, en turco... En otra calle encontramos los productos alimenticios, frutas y veduras frescas, frutas secas, especias.
Un recuerdo muy agradable de esa breve estadía fue ver el atardecer rosa y dorado, desde la terraza en el tercer piso del hotel, con la cúpula verde de la mezquita bajo la luna plateada.
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Inesperadas, para mí, en medio de las formaciones rocosas gigantescas y variadas de Kapadokia (el nombre en persa significa: ‘tierra de hermosos caballos’; su pronunciación original se italianizó):, las extraordinarias capillas de los primeros cristianos talladas en la roca , en los siglos XI y XII.. Conmovedoras, esos frescos de los iconos milenarios: el Cristo Pantocrator, la Virgen., en las cuevas que servian de lugar de culto. Incluso los nombres de las iglesias encantan: de la manzana, de la oscuridad, de la hebilla . También visitamos las ‘ciudades subterráneas’ excavadas por dichos cristianos para salvarse de la persecución de los romanos. Este sitio, a mi juicio, es comparable en interés geológico, histórico, cultural, con Efesos.

En Avanos pagamos para asistir esa noche al espectáculo de música y danzas tradicionales, se diría que de influencia cosaca, y la del vientre, en un escenario semicircular, para público turco, con mezze y bebidas (la de cereza amarga, fermentada, es deliciosa). El espectáculo es interesante y simpático.- No se siente como una farsa para turistas extranjeros, sino algo más moderado, más respetuoso de las tradiciones.

A continuación, la capital.
En Ankara como en Estambul anchas avenidas y bulevares bordeados de frondosos árboles, flores (rododendros de hermosos colores, o rosas) en los jardines públicos. El Museo es muy interesante, pero la visita al Mausoleo* a Atartuk, exagerado, feo, nos parece una pérdida de tiempo: Otra cosa es la tumba del rey Midas, en el museo arqueólogico de Gordion (del nudo que Alejandro cortó de un limpio golpe de espada), y su contentido, incluso el cráneo deformado del rey, en el museo de Ankara.
*(el original, al rey Mausolo de Caria, erigido por su esposa Artemisa en Halicarnaso, dio motivo para que la palabra mausoleo pasara a casi todos los idiomas para designar un monumento funerario muy suntuoso. En su construcción trabajaron los arquitectos, escultores y pintores más famosos de aquel entonces en Grecia, y fue tal su perfección y belleza, que se la consideró una de las “Siete maravillas” del mundo antiguo.Construido en el año 353 a. de J. C, se mantuvo en pie hasta el siglo x, cuando fue destruido, juntamente con la ciudad de ese nombre, por los turcos. Algunas de sus estatuas se conservan actualmente en el Museo Británico de Londres).
Visitamos sus ruinas en Halicarnaso –la patria de Herodoto-, vecina a la moderna Bodrum.
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Una fascinante mezquita del siglo XX en lo alto de un promontorio.
En Ankara (cuatro millones de habitantes en toda la provincia, contra los trece de la gran Estambul), ciudad universitaria, industrial, encontramos a espaldas de nuestro hotel toda una zona de cafés y restaurantes: una calle para turistas, otra para estudiantes, otra, sólo para hombres que, con cigarro en la mano, y botella de cerveza o taza de café a un lado, juegan dominó, backgammon... En otra hay restaurantes de comida tradicional, donde no se vende alcohol, y el cliente se acerca a la vitrina a elegir los platos del menú del día...

De ahí pasamos a Bursa (y su provincia: tres millones), antigua ciudad, muy encantadora (la llamaban la Verde, por el bosque que la rodeaba, muy disminuido ahora, y con todo, impresionante), con su mezquita del siglo XIV, menos interesante que la mencionada más arriba. Pero un bazaar de seda muy hermoso, así como jardines, fuentes, enormes y centenarios sicomoros (plátanos). Ahí, en el almuerzo, probamos el delicioso Iskender
( Alejandro) Kebab: sobre una pieza de pan pita (pide, en turco, ¿vendrá de ahí pizza?): salsa de jitomate, rebanadas de cordero, mantequilla derretida... a un lado, yogur espeso; para tomar, jugo de uva, todo esto recomendado por el propio Levant (nuestro ojiazul guia), que la recomendo y por tanto come también ahí.. En la otra esquina, una dulcería donde compramos castañas glaceadas, y yo pido un memorablemente delicioso barquillo de helado de fresa .
En el bazaar principal, frutas y verduras para morir... melones, calabacitas, berenjenas, jitomates rojos como sangre, chabacanos, duraznos, peritas,ciruelas...
Se ven contrastes más marcados entre lo moderno y lo tradicional: moda, edifcios, costumbres (Mc Donald’s, y los mentados Iskender Kebab). Después de la cena en el hotel salimos a pasear, entre 8 y 9pm. Niños y niñas sonrientes, dejándose fotografiar por los orgullosos padres,delante de la fuente de corros danzarines. Más agradable espectáculo este, a la luz de la luna, que el de la Gran Mezquita con su masa de turistas, nacionales y extranjeros, que caminan y como quien pasa un brochazo de pintura sobre un muro, llevan la mano con la camarita digital apuntando hacia las bellezas y no bellezas del lugar, cuando no hacia sí mismos, en pareja... Más tarde mostrarán las fotos, sin saber que decir sobre su contenido, o la historia del objeto.
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Al dia siguiente cruzamos en transbordador el Mar de Mármara hacia Mudanya, en el lado asiático de Estambul. A ésta llegan, en estos dias de verano, cruceros gigantescos que pueden descargar en un sólo dia, hasta dos mil pasajeros.
Los sempiternos (según leo en Pamuk) pescadores en el puente Galata, y en el Atartuk, sobre el Bósforo, o entre este y el Cuerno de Oro.
En Estambul, algunos edificios, como menciona Orhan Pamuk en sus Memorias de la ciudad, se están cayendo, pero en general el aspecto de la ciudad es de renovación y cuidado de las bellezas arquitectónicas y de interés histórico. Se dice que si el Gobierno invierte mucho en estas obras de renovación y embellecimiento, es sobre todo por motivos políticos, por hacer buena letra para entrar en la UE. Pero el caso es que lo hace.
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Los desayunos. Al principio, tomo el occidental al que estoy acostumbrada, pero poco a poco la curiosidad de me lleva a probar aquello con lo que los turcos empiezan el día: rebanadas de pepino y tomate, queso de vaca y de cabra, pan con ajonjolí, huevos cocidos, y el té fuerte, en un vasito en forma de tulipán. Me hago adicta, pues tanto las verduras como los quesos, los huevos y el pan son deliciosos. El rico yogurt espeso lo reservan para la comida o la cena, como acompañiento del plato de carne de cordero, por ejemplo.
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Nuestros companeros de viaje: tres parejas de musulmanes, ellas con la cabeza, el cuello, los brazos y las piernas cubiertos; ellos, con vestimenta occidental. La de Mauricio, se ve como una pareja asentada, de muchos años: hablan francés; la de Omán es de recién casados, y ambos hablan bien en inglés (de hecho ella daba clases de ese idioma), son jóvenes los dos, procuran sentarse aparte cuando pueden, él a veces le pone a ella bocados en la boca. La de Abu Dhabi es algo desigual: una diferencia de veinte a ños, tal vez. Muy muda ella, y se la pasa jugando con su aparato digital: él muy interesado en autos, los colecciona (“En Abu Dhabi la gasolina es casi gratis!”). Ella, además, de mal humor, por lo menos hasta la visita al negocio a donde nos llevan chofer y guía, para que admiremos las prendas de piel , tratadas para verse y sentirse como seda. Desfile de modas, e infusión de manzana en los ‘tulipanes’. El marido, pequeño, moreno, compacto, le compró un abrigazo (¿para los fríos de su tierra?), y a partir de entonces, ella se
mostró dulce con él.
Huelga decir que, mientras que las occidentales teníamos, al entrar a una mezquita, que cubrirnos cabeza, hombros y piernas (a la entrada ponían a nuestra disposici ón los velos necesarios), nuestras compañeras entraban como Pedro por su casa...
Dos mujeres de Liverpool, de cabello corto y acento ininteligible. Un matrimonio de Londres (él historiador, si mal no recuerdo, ella muy afable), otro de Nueva Zelandia. Una joven pareja de Minessota. Otra inglesa, sola, de aspecto frágil y movimientos lentos. El último día, en la mesa del desayuno, revela que había planeado este viaje con su hija, el año anterior, pero la hija había muerto, y entonces la madre hab ía decidido hacer el viaje ahora, sola.
En diferentes momentos, a lo largo de estos quince días, cuando no estamos con todo el grupo, tomamos café, nos encontramos de casualidad en un sitio, o salimos a cenar con unos u otros.
Al despedirnos, nos sentimos en la obligación, o nuestra intención es sincera, de intercambiar direcciones electr ónicas. Esto, al regreso del viaje a Egipto, y en vista de los acontecimientos casi inmediatamente posteriores, dio un animado intercambio, por lo menos los primeros meses. Esta vez, no.
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AL terminar el recorrido en grupo, empezamos uno por cuenta propia, en coche alquilado. Y con el, las responsablidades.Salir del hotel, tomar taxi a las oficinas de AVIS, cerca de Taksim. Hasta cierto punto, esta segunda etapa de “responsabilidad” se facilita habiendo recibido informaciones previas de Levant, nuestro guía. Pero, no deja de ser necesario ‘estar pendiente’. En Avis, por ejemplo, me acuerdo de preguntarle al representante cómo se pide: “tanque lleno con gasolina ...”. Es poco menos que impronunciable, pero por lo menos, en adelante al llegar a la gasolinería, podremos reconocer la palabra y señalarla con el dedo...
Brian al volante, y yo con el GPS en la mano, nos dirigimos al puerto de Yenikapi, para embarcarnos en el transbordador a Yalova, y bajar hacia Afyon.
En el transbordador ocupamos nuestros cómodos asientos reservados. Vamos rodeados de turcos, estambulitas o visitantes, muchos de ellos rubios, ojiazules, y muchos hermosos, ellos y ellas, rubios o morenos: el resultado de la mezcla de tantas sangres...
Afyonkarahisar (por su nombre completo), tierra adentro, es una agradable ciudad tradicional. Existen ochenta mezquitas en la ciudad y sus alrededores, aunque no más de 175 mil habitantes. .No encontramos muchos turistas, y poca gente habla inglés, pero la mayoría se deshace en amabilidades.
En la mezquita de derviches somos bien recibidos: los clásicos féretros cubiertos con terciopelo verde, color de luto, y coronados con turbantes blancos. A lo lejos, la fortaleza, en la cima de un peñón, es impresionante. Más cerca, en una plaza, uno de los feos monumentos a los turcos victoriosos sobre los griegos, frente al Museo Atartuk, que no visitaremos. Aunque sí, al día siguiente, el Arqueólogico, notable por los restos lidios, frigios y romanos que contiene.
En nuestro recorrido, la gente no nos mira como si fuéramos animales raros. A la hora de la cena en el restaurante recomendado por la Lonely Planet, uno de los comensales nos guía hacia la sección, entre la cocina y el comedor, donde se exponen los peroles con los platos del día: berenjenas con carne, cordero horneado en su jugo, arroz, otras verduras... Y a los postres, es una joven turca que parece recién llegada de los Estados Unidos, la que en buen inglés, recomienda que no dejemos de probar la especialidad de Afyon: de harina y miel, con una crema espesa como mantequilla.

Salimos al día siguiente rumbo a Izmir, deteniéndonos en las ruinas de Sardis. –Me deleito leyendo las Historias de Herodoto: los reyes Creso y Ciro, las batallas, las victorias, las derrotas, las traiciones. Muchas de ellas se antojan los antepasados de nuestros cuentos de hadas occidentales, pasando por la mitología griega. Reyes que mandan asesinar a su nieto en la infancia; o matar y cocinar al hijo de un enemigo, a quien se lo dan para la cena...
Es una pena que yo haya previsto pasar sólo una noche y un día en Izmir, la antigua Esmirna, ciudad que merecer ía f ácilmente cuatro o cinco... Pero me orienté a estar en Marmaris en una fecha determinada, para de ahí embarcarnos a Rhodas, e hice las reservaciones de hotel en consecuencia. Resultado esto, también, de mi apatía para prepararme para el viaje con lecturas.
En todo caso, después de pasear por el bello malecón, nos encaminamos a la calle Dario Moreno – (Compositor, guitarrista de origen judio sefardita), al extremo de la cual se encuentra un elevador al estilo de los de Eiffel.

...
Las mezquitas
Más que cualquier otra característica, ¿qué distingue el paisaje de la costa egea o mediterránea oriental de la occidental? No el cielo límpido sobre las ruinas magníficas, griegas y romanas, no el azul del mar, ni los campos de olivos o los viñedos. Son las agujas azules (los minaretes), las cúpulas espejeantes de las mezquitas (mescede, aunque en turco las llaman con su nombre en árabe: cami (jamia). Al amanecer, a media mañana, a media tarde, a la hora del crepúsculo, el llamado a la oración, multiplicado por cinco, por diez.
Visitamos varias de ellas. Cuando son museos, podemos entrar con nuestra vestimenta de turistas. Cuando son de culto, las mujeres deben cubrirse las piernas, los hombros, la cabeza. Todos entran descazos, o bien con los zapatos cubiertos con fundas de plástico azul. En las alfombras, el diseño, por bandas, indica dónde deben colocarse los pies, y dónde la cabeza... En algunas, el tufo a pies es penetrante, y puede verse a un encargado rociar el piso con agua olorosa (a sandía!).
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Bodrum (“calabozo”), la antigua Halicarnassos, donde nació Herodoto , es nuestra siguiente parada. Decepcionante, primero porque nos toca estar ahí un lunes, en que cierran Castillo y Mausoleo, y en seguida, porque es un lugar de playa eminentemente turístico, demasiado ruidoso. Y cenamos en la playa, con el mar casi lamiéndonos los pies, mirando hacia el Castillo, y acompañados de los infaltables gatitos hambrientos...

Marmaris, en cambio, se antoja mucho más tranquilo, y variado (pasamos ahí más dias, tenemos más tiempo para explorarlo). Se puede uno alejar de la multitud, pasear por callejuelas interiores, el bazaar, para llegar a un restaurancito recomendado en la Lonely Planet: en una esquina, bajo un emparrado, clientela local y comida casera, de ésa que uno mira en la vitrina y señala con el dedo: verduras mixtas, pollo, arroz pilau, dolmades.
En el hotel Karadeniz (Mar Negro), elegido como base para ir a pasar dos noches en Rhodas, la encargada me parece una versión turca de Melina Mercouri,tal vez menos atractiva, pero encantadora, sobre todo cuando sonríe. Uno de sus empleados nos indica dónde podemos dejar estacionado el coche durante ese período: en una callecita, sin riesgo alguno, ni de robo ni de multa.
Como nos ‘sobra’ un día en el puerto, y ya no somos gente de playa, después de la cena reservamos un paseo en bote para el siguiente. Unos sesenta pasajeros, muchos ingleses de Liverpool( ¡!: llegan a Turquia en cuatro horas de vuelo...) .La tarifa, 25 liras turcas, es una ganga, por casi casi siete horas de recorrido, con almuerzo y bebidas sin limite! Nos llevan a una gruta azul, y despues nos dan tiempo para nadar en las deliciosas aguas del Mediterráneo, mientras en la popa preparan el asado (izgara).sobre los carbones encendidos
Compramos los pasajes para el catamarán que sale rumbo a Rhodas el miércoles.

En la ciudad de Rhodas, a casi una hora de distancia de la costa turca, nos alojamos en los Mango Rooms, en la esquina de una placita arbolada, una fuente otomana y una mezquita en ruinas. Si bien Rhodas isla, tiene el privilegio de estar bañada tanto por el Egeo como el Mediterráneo, y su capital es la “ciudad medieval habitada más grande de Europa”,
en cierto modo, poco se distingue de lo que hemos visto hasta ahora en la antigua Asia Menor: murallas medievales, artesanías, el omnipresente ojo azul de vidrio... Pero en Grecia las mezquitas estan poco menos que derruídas, la moneda es el euro, se puede tomar Retsina con la comida, y sin duda ¡uno congenia más con el idioma!
Recorremos el Castillo de los Caballeros de San Juan, precursores de los de Malta, una estructura impresionante, y visitamos el Museo Arqueológico, en lo que era el Hospital. Una de las piezas ‘estrella’, del siglo I antes de Cristo: Afrodita de cuclillas, secándose la cabellera al sol (Lawrence Durrell se inspiró en ella para el título de sus “Reflections on a Marine Venus”.
Paseamos por el barrio turco: puro comercio, atiborrado de turistas, que apenas dejan apreciar las piedras de los muros (diez siglos de antigüedad), las callecitas laberínticas, empedradas, on sus arcos y arquitrabes. caminamos muy a gusto subiendo y bajando por sus calles empedradas.
Frente a la Mezquita de Ibrahim Pacha encontramos la taberna recomendada por el dueño de Mango; cenamos al aire libre, bajo la luna llena. No puedo negar que la estamos pasando muy bien.
Al regreso, ocupo una de las computadoras para conectarme a Internet y ver si tengo respuesta de los dos hoteles pendientes. La encuentro, afirmativa, tanto para la Pension Ferah, en Fethiye, como para el hotel Hideaway , en Kaş , recomendado con entusiasmo por la inglesa residente que conocimos en Trunc, la isla frente a Marmaris. La mujer atendía una tienda de ropa y libros usados, en beneficio de una asociación que recoge gatos callejeros para su adopción Ahí compré, por cierto, la colección de cuentos de Alison Lurie: “Women and ghosts”, que me gustó mucho y mantuvo entretenida hasta que lo pude cambiar, en la Pensión Tunc, por “Saturday” de Ian McEwan –buen ejemplo de lo que se puede hacer con la novela en nuestros días.

Para el segundo día, mi querido Brian ya me tiene planeado el itinerario. ‘Lindos es el punto más caluroso de la isla’ nos dice el mesero del café donde nos detenemos a desayunar, cercano a la puerta de Kolona, por la cual saldremos hacia el puerto de Mandraki, en la parte nueva de Rhodas. Ahí nos embarcaremos. De Lindos, en principio, nos interesa visitar sus ruinas grecorromanas, otro castillo medieval y una igualmente antiquisima iglesia cristiana.
Llevamos traje de baño para darnos una zambullida, al regreso. Mejor que tratar de encontrar lugar en la playa. Y aún así... más que un mar azul y fresco, parece una sopa de turistas: en su mayoría rubios y rubias (alemanes, holandeses, ingleses) de piel enrojecida, que tratan de acumular en el cuerpo todo el placer de sol y mar que no volverán a sentir en los largos meses de su otoño, invierno y primavera...
El mito de la isla es que Helios la eligió como su novia, y ella dio a luz a Cercafos, padre a su vez de Camiros, Ialyssos y Lindos, los cuales se unieron para fundar la ciudad de Rhodas.
El calor en Lindos es infernal. Subimos a pie la cuesta empedrada hast el pueblo, no a lomo de burro, como también puede hacerse. Desembocamos en una plaza de la que arrancan tres o cuatro callecitas llenas de comercios. Emprendemos la búsqueda de la Acrópolis, pero tomamos el mal camino, y tras un fatigoso ascenso llegamos a la parte más nueva de Lindos. Ahí tiro la toalla y entro a un negocio a comprar, no botella de agua, sino una gelatina en copa. Y me avengo a acompañar a Brian calle abajo hasta una plaza desde la que irá a buscar las ruinas, bajo un sol abrasador de mediodía. Nos explican que la ciudad de Lindos queda en una hoya, y por lo tanto la temperatura es diez grados más alta que en Rhodas. Mientras tanto, yo me refugiaré en la sombra fresca de la iglesia ortodoxa más antigua del lugar: oscura, pequeña, pero magnífica, exageradamente decorada, muros y techo, con pinturas e iconos.
Brian y yo nos hemos citado en la Taverna Dionisos, agradablemente refrigerada.
De regreso en la ciudad en Rhodas, una placentera brisa nos permite, antes de dormir cómodamente, disfrutar la caminata pasando por la Torre del Reloj y el Templo de Afrodita.

Iremos a visitar, por el día, otra isla griega, Megiste, la más pequeña de las del Dodecaneso, a veinte minutos de la costa de Kaş, el último punto de nuestro itinerario. El dueño del hotel turco, cuando le indicamos nuestro deseo de conocerla, tomando el transbordador, nos da el nombre del restaurante: el dueño es su amigo, y el padre ofrece recorridos en lancha a una gruta azul. Nos pide que le entreguemos al hijo unas veinte tarjetitas de su establecimiento, para que lo recomiende a su vez, a los que de Grecia quieran venir a la costa turca...
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Encontramos siempre gente amable, sonriente, dispuesta a ayudar desinteresadamente, y a nadie que quisiera estafarnos (¡a diferencia de lo que ocurría, lamentablemente, en Egipto!). Es cierto que anduvimos solos principalmente en la costa, donde el turista en verano forma parte del paisaje –afeándolo, no pocas veces.
Solamente en una ocasión, en la península de Dacha, nos enfrentamos con malas caras. Justificadas, como se verá a continuación.
Llegamos en día de mercado, y no es posible estacionar enfrente de la Pensión Tunc. Hablo con el gerente, quien indica a su empleado que me acompañe. Muy sonriente, éste nos ayuda con el equipaje e indica a Brian que coloque el coche en la entrada de la casa delante de la que nos hemos parado. Nos extraña un poco, pues a todas luces es una casa privada, pero le hacemos caso. Después de recorrer el simpático bazaar, de comprar chabacanos y unos dulces turcos, vamos a comer. Pasada la hora de la siesta, salimos con ganas de tomar el coche para dar una vuelta.
Bueno, para no hacer el cuento largo: un auto nos cerraba la salida; era del dueño de la casa; tanto él como la anciana que descansaba en su mecedora, en la terraza, nos miraron furiosos, a la vez que se llevaban ambas manos a la cabeza. No era, como yo pensé al principio, que condenaran la mía descubierta... ¡Nos estaban queriendo decir que parecíamos descerebrados!
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Fethiye

No dejamos de admirarnos ante las ruinas de la civilización licia (así como lidia y caria): las tumbas cavadas en la roca, o los féretros de piedra que coronan una columna. Fue parte del Imperio Persa, y por ahí pasó también, y dejó huella –un magnífico anfiteatro’, Alejandro Magno. Durante un tiempo se le conoció como Makri, y a ella llegó una considerable población turca de Grecia (islas y tierra firme), con arreglo a las condiciones del intercambio de poblaciones entre Grecia y Turquía, d 1923.
Entretanto, los griegos ase vieron obligados a abandonar Kayakoy, donde los turcos devueltos de Grecia decidieron no asentarse, por lo que existe ahora una ciudad fantasma, conservada como monumento. Es desolador ver los cubos de cemento, vacios y sin techo colina arriba, y la iglesia ortodoxa, de dimensiones considerables, en un estado lamentable de deterioro y aun asi, con restos admirables: muros pintados, pisos de mosaico, de su antigua gloria. Los griegos deportados de Fethiye fundaron la población de Nea Makri en Grecia.

En Fethiye nos alojamos en la Pension Ferah, en la parte moderna del puerto. Lugar preferido por los mochileros, aunque encontramos a algunos jubilados como nosotros... También en pendiente: se suben dos escaleras desde la calle, se llega a una especie de terraza: ajardinada que hace las veces administración, desayunador, sala de Internet. Y un poco más arriba, tres habitaciones y la alberca. Esta última parece más bien un tanque de agua limpia: unos cinco metros de largo por dos de ancho, y un metro de profundidad. Y con todo, se antoja darse un chapuzón al regreso de la fatiga y el calor, teniendo en cuenta que darse un baño (regaderazo o ducha) dentro del cuarto es labor de acróbatas. La cama a la derecha, dos ventanitas, escaso espacio para dejar las maletas. El baño carece de puerta, y la regadera está colocada prácticamente encima del lavamanos, que queda a un paso del excusado... ¡Sea por Dios! Como diría mi abuela!
El desayuno es rico y el ambiente, eso sí, muy cordial.
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Excusados -públicos De cada cinco, dos son de asiento, tres de acuclillarse.
En los hoteles de tres estrellas para arriba, bromeando le digo a Brian: -Sólo por la calidad de las toallas y la presión del agua, ¡debería aprobarse el ingreso de Turquía en la UE!
-Pero, por la población de gatos callejeros, tal vez no- me responde en el mismo tono.
En efecto, una enorme y triste cantidad de gatos callejeros por todo Turquia. En tiempos de Pamuk –nos cuenta en Estambul-, eran perros los que se enseñoraban de las calles. Los felinos, de todos colores y tamaños, se acercan calladitos a los comensales de los restaurantes. En un caso veo una madre con sus dos crías...En los jardines, uno pequeñito salta al regazo de una turista...
Claro que mejor gatos pordioseros, que humanos. Muy pocos, sobre todo gitanos; en particular la última noche en Estambul, una niñita de unos seis años, a quien se ve que los padres hicieron vestir con sus mejores galas de gitana para que pidiera limosna de mesa en mesa. Triste...

De regreso a Estambul, nos alojamos en el hotel Apricot de Sultanahmet, el corazón del viejo centro histórico, donde se concentran los monumentos más representativos de la ciudad. Calles estrechas, adoquinadas, empinadas, como la escalera del hotel... que sube a nuestra habitación, en el tercer piso. La dueña, una gringa afable y voluble, me había advertido por e-mail: ‘es muy pequeña, pero tiene balcón, con vista parcial de la Mezquita Azul’. Medio amoscada, y ya sabiendo lo que quería decir ‘muy pequeña’, contesté, entre veras y bromas: ‘entonces podremos colocar las maletas en el balcón...’ –Casi pude oír su carcajada divertida cuando respondió. Al menos fue perfectamente sincera. Después de medio desempacar, coloqué mi maleta de lado, entre la cama y la pared. En el balconcito cabía una mesa y dos sillas. En efecto, desde ahí se percibía, más allá de muros grises, y ventanas de oficinas, la magnífica cúpula y al menos dos de sus seis minaretes. Y ver, sentir o escuchar el aleteo de las gaviotas, sobre todo a atardecer.
Nuestra penúltima noche en esta ciudad sorprendente: hemos adquirido entradas para el espectáculo único de la danza de los derviches, reconocida por la UNESCO, como el flamenco*, parte del patrimonio intangible de la humanidad. Se trata en realidad de una ceremonia o sema de los sufi, cuyo centro principal se encuentra, como ya dije antes, en Konya, donde vivió y está enterrado Rumi. Si bien no puede negarse que la presencia de turistas ajenos a esta doctrina musulmana atenúa en cierto modo su autenticidad, debe reconocerse que la ceremonia, en un centro cultural y no en un restaurante, con cupo limitado, y el arreglo de las sillas en herradura, con la pista circular al centro, le concede un valor especial. Además, se nos advierte que está prohibido tomar fotos y aplaudir.

*En circunstancias semejantes nos tocó, a mi mamá, mi hermana Eugenia y a mí, asistir en Sevilla a un espectáculo de flamenco.

El programa comprende, antes de la danza misma, una concierto de música sufi con cuatro intérpretes, de tambor, flauta, laúd y harpa. Detrás de ellos, los cantantes, tres hombres mayores, evidentemente de autoridad. Cuando llega el momento de la ceremonia, aparecen los derviches (no recuerdo si cinco o siete), vestidos con túnica color tabaco y los grandes sombreros de fieltro gris en forma de cono. Salen al escenario, en medio de un respetuoso silencio, los cinco derviches: con capa negra (el cuerpo) encima del chaleco, la camisa y la amplia falda de tela blanca (el alma). Primero cada uno se arrodilla sobre una piel de borrego. Luego se ponen de pie, saludan al público, dando vueltas lentamente sobre el círculo iluminado. Se despojan de la capa negra , y con los brazos cruzados sobre el pecho, las manos sobre los hombros, los ojos entrecerrados, empiezan a girar, sobre sí mismos, y alrededor, como los planetas. Van separando los brazos del cuerpo, y levantan el derecho, con la palma hacia arriba (el cielo), mientras que la palma de la mano izquierda apunta hacia abajo (la tierra). Repiten esto una y otra vez, en giros hiptnóticos.
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Para el último día, nos queda una maravilla más: la iglesia bizantina llamada Chora, convertida en mezquita, pero con muchos de los mosaicos originales en los que se describe la vida de Cristo y la Virgen. Terminamos con dolor de cuello, pero ha valido la pena la observación atenta de esas obras de arte.
Saliendo de ahí, caminamos por el barrio, y desembocamos sin saberlo en la única iglesia ortodoxa griega en funciones, la de San Jorge. De hecho, llegamos cuando está por concluir la misa. Las griegas bien vestidas se hacen tomar fotos junto a los santos...
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notas

Idioma- No se parece a nada conocido. Y, sin embargo, escuchándolo, tiene tonalidades del alemán, del sueco...Estudio la lista para la lavandería que encuentro en los cuartos de hotel (los de cinco estrellas, a los que llegamos con el grupo, no los más modestos que hemos reservado): mendil es pañuelo (nuestro mandil: delantal), esarp (écharpe): velo, mantó: abrigo; kulot: pantaletas. Nada de árabe, aunque han adoptado palabras, por supuesto. Buenos días: Merhaba, o Gunaidin; gracias: tesherkur ederim (trato de aprenderlo, pero tardo tanto que para cuando voy en kur ya el taxi o el mesero han desaparecido...
El pastrami tiene sin duda tiene su origen en pastirma o bastirma:, carne de res curada al aire, que en sus tiempos los turcos del Asia central colocaban en trozos, a los lados de las sillas de sus cabalgaduras... Y, la pizza italiana, pide (una d casi z) en turco , a mi juicio, tiene una relación directa con el pita del Oriente Medio.
Otra palabra: boza, es el nombre de una bebida de leche fermentada; ¿vendra de ahí el slang inglés booze : trago?

Bebidas: no tuvimos suerte con el vino nacional. En cambio, disfrutamos el té muy cargado, el café del mismo tipo, el ‘té de manzana”, refrescante, y “aryan”, el yogurt batido con agua y un poco de sal (idéntico al “jocoque” mexicano y parecido al ‘buttermilk’.
Los mapas-- Al principio son como personas desconocidas. Cuando uno se interesa en ellos, los despliega y estudia, en busca de información, se van convirtiendo poco a poco en amigos entrañables: rara vez nos fallan.

Los jardines: Abundan, bien cuidados, incluso en glorietas donde lucen en todo su esplendor los colores de las bugambilias y las rosas!!

En los lugares turísticos, se escucha, inevitablemente, muestras de música turca. En aquellos frecuentados sobre todo por la población local, canciones norteamericanas, boleros latinoamericanos...

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Wednesday, January 4, 2012

FOTOS

LA niña tiene cinco años. La mujer de cuarenta se ha olvidado de ella casi por completo. Si la ve en una foto, sonríe, simpatiza con la pequeña de ojos brillantes y labios entreabiertos –debe estar diciendo algo. Pero no la recuerda. No recuerda qué se siente tener esa edad.
Son manos de mujer las que la llevan por la calle. La que toma la mano izquierda de la niña es de una mujer de unos cincuenta años. Es decir, esto lo reconoce la que mira la foto, contemplando en el dorso de la suya las venas hinchadas, los nudillos marcados, y la forma de las uñas.
En la sala de la casa, la pequeña (pero ¿por cuánto tiempo? Las hermanas sucesivas la hicieron ¨grande¨ antes de su tiempo) observa la mano de su padre cuando deja caer con gran delicadeza la aguja sobre el disco negro. Pero es la mujer la que dice “mano flaca y nerviosa”. No recuerda lo que sentía cuando su padre la tomaba de la mano –la palma tibia y seca, nerviosamente oprimiría la de su hija más de lo necesario.
Tal vez no había más de tres o cuatro discos que se repetían hasta el cansancio. O ni eso: podría haber sido un solo disco, con la grabación de La Calle 42, Bahía y Rapsodia en azul, entre otras que se han borrado de la memoria, que han desaparecido en la nube gris del tiempo.
Estaba pero no estaba. Un par de ojos registran la escena: el tocadiscos, la mano, la aguja. Y la música, como una mano que acaricia.
Asimismo, el día de la boda de ellos dos, los que serán su padre y madre, a ella le hubiera gustado estar ahí, ser una de las damitas, las que llevan la cola del vestido de la novia o la canastita con las arras y los anillos. Con flores rosas en el pelo, y un vestido de organza.
En realidad, ya estaba ahí, aunque invisible: oculta debajo del satín color perla del vestido. No ceñido en la cintura, sino debajo del busto: los senos en lo que empezaban a llenarse las glándulas de leche. Las manos ocultas bajo el ramo de azucenas. Las del novio, invisibles en el blanquinegro de la foto.-----------------------

Thursday, September 29, 2011

Cartas de mi hermana (Angélica: 13-ene-1948/9-sep-2011)

Querida Ire:
... el Mirey (de Ventosa) se la ha pasado de pachanga y adelgazó.
Ahorita está de casero en mi regazo.”
La Regine y el Mirey atraen como a ocho gatos del barrio: dos güeros y
dos rayados, uno blancote con manchas, etc. Por eso ya no les dejo de
comer afuera, pues son demasiados invitados a comer.
Al rato vienen a comer a la casa Julia, Nacho y David. Tengo toneladas
de pozole pues mandé hacer el sábado, que invité a Eva y otros
españoles...
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10 de noviembre de. 1987
Son las 3.30pm, acabo de comer y a las 4 me voy a psico. Llueve y hace
un poco de frío, pero los días habían estado realmente espléndidos, de
cielo azul y solecito, aunque las noches frescas.
¿Recibiste Semiosis 17? Allí hay artículos sobre estrategias para la
lectura de texto. Estoy de acuerdo contigo, hay cosas de Lyotard
incomprensibles, como de Derrida. ¿Has leído algo de hermenéutica? A
pesar del nombre, no es ni tan difícil ni tan nebulosa.
Hoy tomaron la Unidad de Humanidades, y mi simposium que empieza
pasado, quizá tenga que pasarse a El Agora o al auditorio del Museo,
pero tengo miedo de que no vaya a haber público. Casi termino mi
ponencia, sólo es cosa de pasar en limpio 4pp (¡ya tengo 16!) y
redactar las conclusiones. Se llama TEXTO JURIDICO: análisis del
requerimiento de Palacios Rubio (1530), o de cómo justificar las
guerras de conquista.
Oye, gracias por el cheque de 120. Al niño al que se decida darle el
dinero par que no tenga que trabajar, le tomaré una foto y él te
escribirá una cartita. Yo personalmente le iré entregando el dinero;
creo que escogeré de entre los montones de niños, a uno como de cinco
años, chaparrito, arrugadito, sonrientito, que vende periódico con un
costal amarrado a la espalda, que le lastima el cuello. Hay muchos
casos más... Veré con mis amigos de la organizaciones políticas si
puedo comprar las “canastas de abasto”, que son más baratas y
entregárselas semanalmente, que finalmente para eso usan el dinero los
niños trabajadores.
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Lo de Quito se pospone por lo pronto, porque “hay toque de queda o
estado de sitio”. Brasil, Perú, Colombia, etc. están igual.
Sardinas (sic) de Gortari estuvo hace diez años en la izquierda, pero
eso no le quita lo nefasto ahora: es lo único que le queda al país,
antes de golpe de estado y gobierno militar.
...
Estoy trabajando muy bien; fascinada con un texto de Francois Rastier
sobre semántica componencial, porque el tipo es crítico lúcido y
coherente. Critica a la Kristeva por sus interpretaciones de moda
lacaniana, en las que hasta los fonemas son orales, anales; critica a
Todorov por su ingenuidad al describir un texto de San Juan de la Cruz
y no percatarse de que lo que él cree encontrar como “descubrimiento”
era normal y común en los textos de la época, y critica a Eco en
“Lector in Fabula” por escapársele una interpretación de algo que no
estaba explícito, pero sí implícito. Finalmente, me confirma algunas
intuiciones metodológicas que he tenido y eso me alegra mucho, pues
siempre he rechazado las aparentes interpretaciones que no te las
crees o no ves de dónde salieron.
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Bueno, hasta ahora retomo. Han sido quince días increíbles. Te aviso
que di tus 120 a la UCIS, porque finalmente, como dicen ‘dale un
pescado a un niño y comerá una vez; enséñale a pescar, y comerá
siempre.” El dinero se irá en viajes al DF para negociaciones con la
CONASUPO y DICONSA para sacarle al gobierno más tortibonos, canastas
de abasto, útiles escolares, y parte es ‘sueldo’ de uno de los colonos
que conseguirá láminas de carton del municipio, etc. Todos ellos
tienen hijos y ahora yo, a la hora de la asamblea de los sábados, de 5
a 8pm, me llevo a los niños a un salón y les hago entrevistas y
encuestas, los pongo a recortar y dibujar trajetas de Navidad con su
biografía (‘miserable’: nueve hermanos, casa de cartón,sin zapatos,
etc). Bueno, estoy convencida de que est trabajo es 1000 veces mejor y
esta manra de emplear tu donativo: al futuro, no sólo para el momento.
Estuve yendo a las asambleas y me acordé del 68 en Ciencias. Ahora
entiendo qué caso tuvo. Me han explicado cómo a partir de entonces
surgieron movimientos populares urbanos y campesinos que se han ido
organizando, extendiendo, teorizando, multiplicando.

....

Desde Madrid, 1992:
“... pues una amiga del curso, malagueña, un día que estábamos en la
disco bailoteando y yo le enseñaba cumbia y rumba, luego empezó
Michael Jackson y le dije: “no, a mi edad, eso no”, y me dijo
“¿cuántos tienes?” y ya que le dije que 44 se sorprendió mucho: “mira
nada más, y te ves igual que yo, y tengo 32”. Así que not to worry,
mientras no me pidan el carnet…”
Adelardo me insiste mucho en que tengo que leer filosofía, la estética
de Schiller, etc., cosas que leíamos con Bátis, pero le digo que poco
a poco, porque la neta es que termina fatigándome no captar o
parecerme mamón que si el ser y la nada y el ente y la puta que los
parió, como diría el mismo A.
...
Hoy compré mi boleto de tren para irme mañana en la noche –en litera-
a Lisboa. La Chiunti alcanzó excrusión y se va en autocar –que para mí
era cardíaco- y nos veremos allá, aprovechando el puente del Pilar,
porque no quiero estar en España el 12 de octubre. Claro que también
los portugueses tuvieron lo suyo, pero gracias a Tordesillas quedamos
del otro lado. Calculé que nuestro antepasado Inzunza habría llegado a
México hace 200 años, pues antes no hubo vascos que fueran allá, sólo
andaluces, extremeños y castellanos..
Ya tengo seis carnets de bibliotecas (la Nacional la Municipal, etc.,
y la videoteca) para preparar mi regreso. El proyecto de tesis lo
enviaré desde México en noviembre, pues ya me estaba erizando ahora.
(...) Me dan risa los españoles, tan discutidores, hablando todos a la
vez (incluso en la TV o radio), tomándose todo el tiempo del mundo
para hablar.... Estoy en una pizzería esperando la cuenta hace un
cuarto de hora, y los meseros, discutiendo sobre a quién le toca mi
mesa! Mejor me río, porque son imposibles.

Pues todavía no me decido: si Delibes, Benet, Goutisolo, Marsé, o uno
de cada uno, o alguien más moderno.
(...) Pilar me prestó novelas de Eduardo Mendoza, Mercedes Soriano,
Carlos Blanco A... y Javier Marías, más nuevos que Benet, Delibes,
etc. Así que creo que los trabajaré a ellos, básicamente, en
principio: monólogo, soliloquio, flujo de conciencia.

...

Hoy fui a la gimnasia Parkinson. Siete señores –el menor como de 50,
los demás de 60, 70, quizá casi 80. Sé que hay señoras con atl.,
porque las he visto en la calle, pero ellas no van: el quehacer de la
casa, el marido: país machista, pero por culpa de ellas, claro. En
cierto modo, parecía que estaba viendouna película de Robert Altman, o
Atrapados sin salida. Al que está más mal lo operaron, igual que a mí,
de la columna, empeoró, y se le va un poco el avión. Sólo el más joven
y el más viejo tiemblan. Los otros se ven más o menos bien.
A diferencia de los sidosos –que se oyen en el radio-, no he sabido de
ningún parkinsoniano que diga: “Gracias a la enfermedad soy más
espiritual”, o “tengo más amor de mi familia”. Como el Parkinson causa
apatía, las familias se encabritan contra el “ocioso”.

Si consigo un tour a Burgos, lo tomo camino a Bilbao, y como vi
anunciado otro del País Vasco, quizá lo tome. Total, la beca se
termina el 31 de octubre, y como voy a Bilbao a curso, chance y
descaradamente me regrese el 1º o el 2 de noviembre, según si tomo o
no tomo ese tour. El autocar es incómodo, pero se detiene cada tres o
cuatro horas, para bajarse al baño, para comer, a conocer (de regreso
de Lisboa paramos en Elvas; los paseos habían sido a Sintra y
Estoril.
...

¿Sabes de que me estaba acordando (al leer lo de las estaturas de Alan
e Ian), de cuando en las noches, en Briones, después de perseguir
cocuyos, les decía que era la hora del “apapache”. Y entonces me
sentaba yo en el couch del estudio –donde dormía Alan- con ellos a mis
lados. Y les contaba yo patochadas, que dizque ‘este era un Superman
que aterrizaba en mi jardín y se encontraba con un niño llamado
Alan..’ y entonces el aludido se emocionaba y decía: “¡Yo ero Alan!”.
Yo ponía cara de sorpresa, se atacaban de la risa, nos apapachábamos,
y luego todo el rollo hasta... “¡Yo ero Ian!”.
...

Bueno, pues han pasado muchas cosas. Me encantó Lisboa y los
portugueses. Siempre sí me fui en litera, en el tren nocturno, pero
allá me le pegué al grupo y el guía no me quiso cobrar nada. De hecho,
le gusté, me galaneó al grado de que ya me estaba invitando a China!
Yo luego luego encampanada, siendo que tengo agenda llena de
compromisos en Madrid, de médico, psico, UNED, amigos, teatro, cenas,
comidas, etc. En fin, le dije al Luis –así se llama- que “otro día”
Pero la verdad es que aluciné con la idea de ir a China y Nepal (allá
andan mi amiga la obrera y su marido, conductor del metro).
Y ya voy teniendo mis amigos, en la Videoteca (donde casi sólo se ven
hombres), en la Biblioteca Nacional, hasta en la piscina. Bueno, son
conocidos, más que amigos, pero ya es algo, porque poco a poco nos
vamos, que al bar, al cine, etc
...

Xalapa, marzo 1993
Son las 11.15 y llegamos de cenar mi papá y yo con Efraín, quien nos
invitó para celebrar que ya recibió su beca retroactiva. Va chambeando
bien y espero que mi libro salga pronto. Aparte, Macario está con el
de análisis literarios (Borges, Rulfo, Carpentier, Castellanos, etc.),
que saldrá más pronto, pues no requiere tanto redondeo.

La idea de ir a La Habana me entusiasmaba, y ahora en lugar de sólo
una presentación, daré además dos conferencias en la UNEAC y en
Instituto de Arte y Cultura.
...

La Habana, abril 1993
(...) Feliz con mis amigos, aunque ellos padeciendo oscuridades,
avitaminosis, novedades del bloqueo. A ver si los pro-Cuba presionan a
Clinton para que ya deje en paz a este pueblo tan valeroso y tan
golpeado.
Nos la hemos pasado entre la Universidad, la Unión de Escritores, com
Alicia y Luisa, con Reyna e Isabel, y otros cuates de cuates. El
transporte es de una guagua cada tantas horas. Casi no hay jabón ni
pasta de dientes y la alimentación va de mal en peor. Por falta de
papel y tinta mueren revistas. Sin embargo, en dólares la vida es
barata, yendo al Diplomercado. Traje un montón de libros y Semiosis y
vamos a enviar más aquí, a Santa Clara y a Santiago, las tres
universidades.
...

Veracruz, 1993 (a mano)
Esta es la tercera carta que te empiezo, pero creo que ahora sí te la
mando. En parte las dejaba por la letra furris, pero ya terminaré por
aprender en la Toshiba, para escribir sentada en la cama, por la
noche. Ahora se la presté a M., y ella me enseñará a mi regreso de La
Habana, a donde invité a mi papá, quien llegó ayer.

En vísperas del viaje fue la presentación de mi libro en la librería
Las Atarazanas, en un edificio del siglo XVI, con muros con
incrustaciones de coral, como en San Juan de Ulúa, precioso. Fue en el
patio, bajo almendros, una noche preciosa. La periodista Marcela Prado
empezó diciendo: “Qué bueno que Angélica reprobó Física, porque así
pudo dedicarse a la semiótica...”
Luego fuimos al Bar La Bella Epoca, donde tocaba una trova de ancianos ciegos.

Mi papá se hartó de que un pintor borracho lo estuviera “molestando”,
y se quiso ir al hotel a las 12. Uno de mis amigos lo acompañó a tomar
el taxi.
A la una nos fuimos a bailar al Capezzio, disco de salsa d gente-no-
bonita. Los negros bailaban precioso. A mí me estuvo galaneadno el
pintror Valdemar, de Tierra Blanca (Poe nunca se lo habría
imaginado), que no bailaba mal.
Viviendo y trabajando en Xalapa, venir a Veracruz a otro trabajo
independiente, periodismo, que me encanta, me hace un bien que no
sabes.

En La Habana me organizaron la presentación en la Facultad de
Historia, pero Renato arregló que vaya yo a dar conferencias a la
UNEACy al Instituto de Estética, dnde no son tan marxistas como en la
Universidad de La Habana.
Me siento muy bien y anoche me la pasé bailando y riendo de maravila.
Bailar me hace bien.”
...

Xalapa, a 12 de junio de 1997
Bueno, está haciendo un calorcito como para nadar, pues no ha
llovido,. Me encontré una perrita french-poodle blanca, y aunque no
pensaba tener, ésta me viene como anillo al dedo: gratis, chiquita de
tamaño (pesa menos que un gato grande, así que la baño cargada en la
regadera), y es super bailarina.
No termino la tesis pero la tranquilidad de ha dado chance de pensar
en una investigación: “de la honradez a la corrupción”. Honradez no
tiene antónimos en castellano. La idea de ir analizando semánticamente
las oscilaciones que van permitiendo la trampa, el fraude, el cohecho,
la prevaricación, etc., pasando por todas las formas mexicanas de
humor y diplomacia para el trato de secretarios y conserjes, y luego
con las autoridades, el poder.
La región más transparente tiene buenos ejemplos, como Arráncame la
vida, pero igual me servirá una entrevista con el ex director de La
Jornada, y ahora el juicio de M. Cordobá (sic) contra Cárdenas. A
Adriana Menassé y a Juan Bozzano les ha entusiasmado mucho. Ella
escribió sobre Pedro Páramo, el poder sin límites, como el PRI.
Yo espero tener dinero para empezar a pagarle a la Vero a que venga
dos días, una hora cada vez, a barrer y hacer lo pesado, pues me canso
mucho. Por lo demás me gusta, y friego a huevo.

A Canek le pasé muchos libros, para tener cancha para los que llegan
de España. La Chiunti nos prestará su camioneta, mi amiga Maru su casa
de Veracruz.

He estado haciendo jalea de zarzamora y queda rica. Diario como
nopales (Juan Bozzano me trae cantidades enormes), y si acaso pollo,
pero no como carne roja. El pescado es difícil de ir a comprar, pero
lo como en casa de Rita o Margot.
...

PALABRAS DE HERMANA
Ire querida:
Recibí tu carta con tus poemas. Todavía no te puedo decir todo sobre ellos; en comparación con los del pasado, los siento más narrativos, sobre concreciones cotidianas (los de París eran más simbólicos, con mayores desplazamientos signitifcativos). Pero, por otra parte los siento más espontáneos, aunque no sé si eso implique menos trabajados. Lo de las concreciones cotidianas, lejos de ser poco valioso, ceo que tiene lo postivo de meterte de lleno en la poesía; es decir, puedes (como lo hacía Rosario Castellanos), escribir sobre los que vives día con día, no necesitas transportarte a otros mundos o salirte de tu propia vida para hacer poesía, y por lo tanto tienes más posibilidades de continuar tu trabajo, noche a noche, casi como un oficio, que a fuerza de escribir y reescribir te agiliza el pulso. Los quiero mostrar a amigos poetas, para hablar de ellos, y luego te digo más, ¿sí? Tú síguele dando duro.
...


Bueno, con respecto a tus pláticas con el consejero matrimonial, insisto en que me parece más dañino que beneficioso. Por supuesto, frente a él no vas a hablar como de repente lo harás con tu marido la situación es toda otra. Además, el proceso sicoanalítico no pretende averiguar cosas a partir de la coherencia de tu discurso, o de la coherencia e éste con tus acciones. Mientras más avanzamos X y yo en psicoanálisis más me doy cuenta de que la primera etapa realmente benéfica es cuando ya nos empezamos a comprender nuestras patologías, que comprender no quiere decir aceptar o superar la reacción es un gran paso el meditar sobre ello para reenamorarse después. Como terminar diciendo: Bueno, la vida es cabrona, estamos medio locos, pero nos tenemos y nos queremos, What else? Ojalá sigas tu análisis bien profundo, descubriendo realmente lo crucial como para luego sentir y vivir los cambios: enojarse pero detenerse y calmarse; gritar y poder luego sonreir y hacer broma de uno mismo; escuchar al otro y terminar casi como su cómplice en lugar de reclamarle.

Thursday, August 11, 2011

CELEBRACIONES--un antidoto

por Angelica Prieto Inzunza


“(...) Entonces, creo que desde que cumplí los 50, decidí celebrarme no sólo el día de mi cumpleaños. Sino TODA LA SEMANA. Cada tarde invitaba a gente diferente, y en cada ocasión soplaba mis velas. Poco a poco las fiestas diarias me empezaron a cansar un poco, por lo que se me ocurrió espaciarlas: quizá sábado, domingo y martes , o domingo, martes y jueves, de tal manera que me llevaba todo el mes.

La gran ventajas de las pequeñas fiestas es que, como no somos más de quince, es posible platicar con todos, que la gente se conozca mejor, que haya posibilidad de cambiar de lugar –como si estuviéramos jugando a las musical chairs.
Además, a la hora de planear, hago todo un trabajo de reflexión sobre las posibles combinaciones de los invitados: viene un biólogo, una escritora, un sociólogo, una actriz. Asimismo, siempre trato de que no sea PURA VIEJA.

Hace poco estaba con unos amigos, y llegó una pareja mayor (esto, es gente de 70 y 80 años). Y a uno de los presentes se le ocurre decir: ‘Ay, precisamente estábamos hablando de gerontología!’ Lo cual no tiene por qué ofender, pero no dejó de dar un toque cómico.

A mis fiestas también asisten bebés, niños, adolescentes. En fin, que no tengo preferencia por ninguna edad en particular. Tan fascinante es ver gatear a un bebé persiguiendo a mi perra (la Txuri), o tras un globo, como escuchar la plática inteligente y divertida de un director de teatro mayor de ochenta, lúcido, creativo, original y con un gran sentido del humor.”
...

NB—Sus tres hermanas, su hermano, su madre, además de las amigas y amigos: Aurora, Maricarmen y Miguel, Tomas e Isabel, Javier Moreno y su esposa, que llegaba con sus hogazas de pan hecho en casa, Andres Vovides, con una olla de arroz biryani, Victoria con Alejandra o Dení, o ambas, la Chiunti, los Vinaver, Socorro, Marisela, Adriana, Nora y una de sus tres hijas, o las tres, Ragueb..., entre muchos otros, podrán confirmar lo anterior.

Wednesday, August 3, 2011

Homenaje postumo

Cuentas tu historia una y mil veces, Sherezada que mueres al amanecer, para resucitar al caer la noche. De todas, cuál es la tuya, te pregunto; cuál es la que más se acerca a la verdad.
Me falta tu voz.
Releo tus cartas; las reescribo. Te llamo en un susurro, a gritos. Me indigno contra tus contradicciones, me duele tu silencio involuntario. Tu llanto a solas.
Siempre te has rebelado contra las definiciones, las interpretaciones, los diagnósticos. Contra la ley del padre.
Quieres tener fe.

Cabeza de Brancusi. Pubis dibujado a lápiz.
He sollozado en tu cuello, por mis arranques de impaciencia. Y de agradecimiento.
He muerto por ti, lejos de ti.

Nulípara, te acuclillas bajo el umbral del dolor. Los ojos secos y la garganta cerrada.
A medianoche, amamantas los dolores que nacen de tu costado.

He respirado la putrefacción de tu cuerpo traslúcido bajo el quirófano. Tu vientre liso de delfín rejuvenece entonces.
Tu mirada de estatua griega.

Lo arrullas. Tus brazos de niña, tus manos siempre afiebradas no bastan para abrigarlo. Le cantas a media voz una canción de cuna.
Ríes a carcajadas, hasta las lágrimas.

Me has dado la hoja verde, el ala blanca y negra, el pretexto para escribir.
Y sigo dando vueltas en torno a ti, heredera involuntaria de tu memoria, hermanada a ti por lazos innumerables, como listones de colores.
Sigo tus pasos, cegada por el resplandor que emanas, obnubilada por la confusión que siembras a tu derredor.
He dicho ‘tu memoria’. Quiero decir: ‘Memoria de ti. De tu presencia dormida
Tus gestos
Tu mirada
Tus palabras lúcidas’.

¿Me creerás si te digo que recuerdo tu pasado con mayor claridad que tú misma? Como páginas de una historia sublime, han quedado grabadas en mi mente.

Te recuerdo de pie, rodeada del campo ondulante, salpicado de garzas y de cuervos, entre el follaje de las tierras altas del trópico.
Tienes una casa, ¿recuerdas? Techo de teja roja, muros blanqueados, puertas y postigos azules. Un jardín, el cielo limpio sobre tu cabeza. Y adentro, entre recuerdos de momentos felices, la madera olorosa, las cortinas blancas, los libros como joyas.

Pasión de vida y obsesión de muerte.

En ti comienza y llega a su fin el aire, el agua vivificante, la sangre. Mi voz y la tuya, entremezcladas.

Tu ausencia es un hueco en el que me refugio.
Tu silencio un lenguaje.
Compartimos la nostalgia, hermana.
...



Falleció el jueves 9 de junio a las 20.30 hrs en su lecho, en la ciudad de Xalapa, que había hecho suya desde 1972, aproximadamente. Suya, junto con un buen número de sus mejores habitantes, amigos y amigas que recibieron de ella a manos llenas, y devolvieron con igual generosidad, amor y apoyo
-mismos que hicieron extensivos a su hermana Irene, en representación de la
familia Prieto Inzunza, con ocasión del funeral y la cremación
subsiguientes.

Angélica tenía 63 años, llevaba casi veinte de sufrir el mal de Parkinson,
que sólo en los dos últimos la tenía vencida casi por completo. Su ánimo,
lucidez, sentido del humor persistieron hasta lo último. Deja libros, y
recuerdos sin fin de su enorme energía y amor a la vida.
...

TOMAS OWEN:
Hola a Tod@s l@s amig@s de Angélica,
Ha pasado una semana desde que se fue Angélica. Tambien han pasado
muchas emociones y recuerdos por mi cabeza y sé que a ustedes tambíen.
El año pasado se acomodó mi tiempo de manera que pude dedicarle una
parte para visitar a Angélica los miercoles de regrseo de una cita semanal
de terápia cerca de su casa. Fuimos afortunados porque hace unos años no se
habría podido hacer estas redes de comunicación y realmente fue una
experiencia de lo mas emocional para Angelica y sé que para todos nosotros
tambíen. Con toda la obvia dificultad física, y pienso que tambíen un estado
mental, y emocional alterada por los medicamentos, sedantes y las batallas
que libraba su organismo contra diferentes enfermedades que la asediaban,
siempre disfrutó vivir los momentos en que estabamos reunidos. La mayoria de
las veces era dificil la comunicacion pero ella si entendía todo lo que
decíamos y lo que estaba pasando alrededor. Varias veces nos dimos cuenta de
que estaba al tanto de todo y se acordaba muy bien (por lo menos mejor que
yo!) de experiencias y personas. Recuerdo las ocasiones en que la
visitabamos, que pudimos enlazarnos con ustedes que estan a la distancia y
que a Angelica le salian las lagrimas de emoción o la risa de la alegría que
le daba.
A Angélica le encantaba el contacto con su gente, escuchar las
anecdotas, los chistes inocentes y sarcasticos, cuentos colorados, verlos -
como habian crecido los jovenes, como estaban de bien los demas, por donde
iban, que estaban haciendo en la vida con sus proyectos en marcha o
frustrados, los planes soñados, recordar los ratos buenos que habia vivido
con sus familiares y sus amigos. Le encantaba el vinito, y los dulces, que
le cantaran canciones, y a veces que tan solo la acompañaran - que estuviera
alquien junto a ella.
Nosotros eramos el grupito de los miercoles, pero había otros que
pasaban a saludarla y sobre todos, las personas que la ayudaron en la vida
diaria durante tantos años; Gloria, Dona Mari y muchas otras de las que no
sé sus nombres ahora.
A la Suzy le requete chocaba estar en su situacion, pero estoy seguro
que las veces que pudimos reunirnos fueron ratos agradables. Ya paso esta
etapa final de su vida- que bueno que pudimos estar para despedirnos - y
buen viaje Angélica! Muchas veces se despidió al final de nuestras visitas
murmurando para todos "te quiero mucho"
...

CESAR AMAYA:
hola, irene!! no tiene nada que agradecer, la verdad es que era lo minimo
que tenia que hacer por la maestra angelica y por gloria que tanto me
ayudaron y angelica que siempre me dio toda su amistad y apoyo. ojala
sigamos en contacto. saludos!! y quedo como siempre a sus ordenes.. cesar
...

EUGENIO VIEJO:
Hola, Irene. Por Thomas Owen me entero del fallecimiento de Susi.
Qué decir, si no es que tal vez para ella haya sido un descanso. Creo
que tú y todos los que la queríamos tuvimos tiempo de prepararnos,
aunque eso no sea consuelo. La veré siempre en el recuerdo riendo
en El Recuenco, disfrutando de la compañía de Tony y del grupo de
jóvenes poetas y bohemios, además de la traductora de J. Berger,
en ese El Recuenco que fue morada de Tony y donde ahora reposan
sus cenizas, junto a un manzano plantado por él. También su placer
en este Madrid que para mí, tantas luces y sombras contiene. Tú
tendrás todo un baúl de imágenes y vivencias compartidas, que tal
vez te sientas impulsada a evocar y plasmar de una u otra forma, ahora
que te parecerá un manera de retenerla.
...

MARIA ESTHER INZUNZA:
Sentimos mucho que Susi ya no esté entre nosotros, sé por Alma, que tú
fuiste un gran apoyo para ella; ella me hizo mis hojas de correspondencia
con pétalos de flores y me decía que le servía para hacer terapia en las
manos. Mis hermanos y yo convivimos mucho con Susi porque salía con nosotros
en algunas vacaciones y porque vivió con mi Male una temporada donde la
veiamos siempre estudiando y era muy cariñosa y siempre estaba inventándonos
juegos que nos hacían reir mucho. Papá practicaba su Inglés con Susi y Mamá
y todos la queríamos mucho.
...

ARTURO DE LA MORA:
Recibe un abrazo y mis más sinceras condolencias. Me acabo de enterar de la
triste noticia de que tu querida hermana se nos ha adelantado en el camino a
la eternidad y esto ha dejado en mí una gran murria. Me tomó por sorpresa,
pero así es cuando nos toca partir, es el momento justo, ni antes ni
después. Dicen que puede que te salves del rayo, pero de la raya, nadie
pasa. Mis oraciones están contigo y con la familia para que la profunda
tristeza que la partida de Susi nos ha dejado se disipe como la obscuridad
al alba, y que la paz de Dios esté hoy siempre contigo.
...

CRISTINA REYES:
Lo primero que quiero hacer es hacerte llegar mi sincero apoyo espiritual
por la partida de Susi, que sin duda estará descansando después de tantos
años de enfermedad. Para mí, los seres queridos que se han ido están al otro
lado de ese velo que no podemos ver pero que se descorre en sueños y
meditaciones. Tuviste la suerte de estar presente en el momento de su
partida y de haber hecho todo lo posible por ayudarla a sobrellevar su
carga. ¡Arriba el corazón, amiga, que tu cariño de hermana ciertamente
confortó a Susi!
...

MARTA ALBORES DE DIAZ:
QUERIDA IRENE:SIEMPRE ES DIFÍCIL ACEPTAR QUE SE FUÉ ALGUIEN QUE EN ALGÚN
MOMENTO TUVIMOS CERCA FÍSICAMENTE Y DESPUÉS POR TU ESTRECHA RELACIÓN,SOBRE
TODO ,IMPACTA EL HECHO DE QUE SEA ALGUIEN MENOR A NUESTRA EDAD.DE VERDAD LO SIENTO MUCHO ,PERO TE QUEDARÁ LA TRANQUILIDAD DE SABER QUE
DESCANSA Y QUE ESTUVISTE PRESENTE EN ESE MOMENTO.RECIBE UN ABRAZO CON MUCHO
CARIÑO Y PRONTO NOS COMUNICAMOS.
...

GLORIA BELTRAN:
MI MUY QUERIDA IRENE
DECIRTE QUE SIENTO MUCHO EL FALLECIMIENTO DE SUSI, SERÍA UNA MENTIRA,UNA
HIPOCRESÍA. DE PORQUE COMO TU MISMA DICES PADECÍA YA HACE BASTANTE TIEMPO,
UN DETERIORO INFRAHUMANO Y NADIE , ABSOLUTAMENTE NADIE MERECE UNA CONDICIÓN
SEMEJANTE DE "NO VIDA"
LO QUE SI QUIERO QUE SEPAS ES QUE ENTIENDO MUY BIEN, DESGRACIADAMENTE POR
EXPERIENCIA PROPIA LA MUY DOLOROSA PÉRDIDA
DE UNA HERMANA, ES COMO PERDER UN TROZO DE TODA NUESTRA VIDA , YA QUE SON
SERES CERCANOS A NOSOTROS DESDE QUE NACEN .
...

FERNANDO HAMPE:
Airín,
hace ya un rato que estoy con los dedos ante el teclado, en posición,
pero descarto una tras otra todas las formulaciones que me vienen a la mente
para expresar mi reacción. Si bien lo que habías contado en el pasado era
terrible, el desenlace me ha parecido inesperado. Quizá tú misma no
pensaste, al partir a ver a Susi en Jalapa, que se trataría de una visita
muy distinta de todas las otras. Es sobrecogedor que su padecimiento haya
sido tan cruel que el fin, a una edad temprana, parezca un alivio. Cargar en
tus hombros el peso de las gestiones finales, como si no hubiera ya el peso
de los sentimientos, pasar con tu mamá, frente al mar, los días previstos,
quizá tironeada entre los sentimientos fúnebres y una apariencia de
normalidad — qué días.
Gracias por la nota llena de empatía de su amigo.
Si empezar estas líneas era difícil, terminarlas lo es también.
...

MA.ELENA BLANCO:
Querida Irene,
Muchas gracias por avisarme del fallecimiento de Susi. Lo siento de veras
mucho y te ruego compartas mi sentimiento con tu familia, especialmente tu
mamá y hermanas.
Recuerdo de ella sus estupendos trabajos en el grupo de investigaciones
lingüístico-literarias del maestro Renato Prada y en Semiosis, esa increíble
revista que conocí gracias a ti y a ella, a la que me suscribí en los 80
hasta que dejó de aparecer y que no tenía nada que envidiarles a las mejores
publicaciones francesas de la época en ese ámbito de la crítica e
investigación literarias. Ojalá Renato Prada escriba algo también sobre
Angélica y si es así te ruego me lo envíes. Muy linda y sentida la breve
semblanza de su amigo Sergio, con esos bellos recuerdos de sus años
universitarios.
Ahora Angélica ha vuelto a ser parte del espíritu absoluto tras haber hecho
su aporte de inteligencia y amor a la humanidad.
Un abrazo,
María Elena
...

ALMA EDNA INZUNZA:
Querida Irene
Nuestro más sentido pesame por el fallecimiento de Susi.
Ella ya está tranquila
Un beso grande
Sofia, Alma y J Luis
...

MARISA INZUNZA:
Querida Ire,
Te mandamos un fuerte abrazo y todo nuestro amor. Sabes que cuentas con
nosotros siempre. Te queremos y compartimos la pena.
Que Susy descanse en paz y que todos a quienes dio luz guardemos
amorosamente su recuerdo, es nuestro mas profundo deseo.
Bisses,
...

NURI VILLANUEVA

El caso es que queria decirles que las quiero y que senti mucho lo de la Susi. Que por un lado creo que fue bueno que ya no sufriera ni su familia, pues ya no era vida. He pensado mucho enella y ustedes,

Reciban un fuerte abrazo.

Besos
Nuri
...

MA.EUGENIA GOMEZ:
Yo en la chilladera, y mira que no es mi estilo. Y tú no sé cómo.
Te pongo copia de un parrafito que le mandé a Isabel.

Susi y yo nos divertimos como sapos muchos años. Tenía un carácter fuerte,
pero gran sentido del humor, y apoyaba causas de gente pobre y jodida. Sí me
da pena mi amiguita tan bonita. Era muy cogelona, no sólo por bonita sino
porque le gustaban los hombres... Y cuando manejaba su camioneta y los otros
coches no se movían rápido, les decía ("putos, putos").
Tengo que decir estas cosas, para que me duela menos. Y recordarla bonito.
...

Querida Irene, acabo de recibir un mensaje de Eugenia sobre el fallecimiento de Susi, no sabes qué pena me ha dado, y estoy segura que cuando le cuente esta noche a mami se pondrá muy triste.. dime algún detalles cuándo, si sufrió mucho y si lo sabe tu mamá, besotes, Isabel

Querida Irene, me tranquiliza más si fue en la noche durmiendo y no sufrió, la vida es una cabrona, tanta gente mala viva y los mejores se nos van.. Yo se lo comenté a mami que se entristeció mucho pues la recuerda incluso de cuando paró en casa una vez y de otras muchas que nos visitó, incluyendo a tu mami y a tu papá..Considero que si ya tu mamá no tiene la mente buena y se le puede retardar esa mala noticia todo lo más pues será mejor. Por suerte te tiene a ti, y la Euge que me dice a cada rato la trae a comer con ellos. Besotes, nos mantenemos en contacto, Isabel
...

SERGIO GONZALEZ LEVET


La noticia me la dio en un mail el escritor Renato Prada Oropeza:

descarnada, triste, fulminante -como lo son todas las que nos hablan de la
muerte de alguna persona muy querida o de cualquier persona valiosa-:

“Querido Sergio:

“En medio de una larga enfermedad, de la que voy saliendo poco a poco,
recibí la infausta noticia de que Angélica, nuestra querida amiga, había
muerto, al parecer el domingo. Quisiera escribir una semblanza, pero me
faltan datos, que quizás me los puedas proporcionar: fecha exacta de su
deceso; el premio que obtuvo (por un ensayo sobre la Nueva España). Si los
tienes, te ruego enviármelos en cuanto puedas.

“Tu amigo de siempre,

“Renato”. (el propio Renato falleció unos meses después).

De inmediato le contesté a mi recordado maestro que me ponía a recabar los
datos, y le dije lo que parecía un lugar común:

—Una cosa es cierta, Angélica ya descansó.

Y se lo dije así porque luchó con toda la fuerza de su carácter -que era
mucha- durante años y años contra un mal de Parkinson temprano que si bien
le limitó su calidad de vida, nadamás no pudo con su prodigiosa capacidad de
trabajo, esa que nos hacía admirarla desde los años en que compartimos las
aulas en la Facultad de Letras de la UV (la guerrilla del salón estaba
condensada en la parte de atrás, con el ya desde entonces periodista Arturo
Reyes Isidoro, el poeta Ángel José Fernández y yo, quienes compartíamos los
tremendos suspiros que echaba Angélica al aire sin ninguna razón sentimental
aparente, que no fuera la de oxigenar los pulmones y cambiarle la
temperatura al organismo, como nos explicaba).

Cuando regresé a Xalapa hace algunos años, los amigos de generación (saludos
en la pena compartida para las maestras Andrea Leticia Ramírez Campos y
Guadalupe Flores, para el doctor Efrén Ortiz Domínguez,) me contaron que
Angélica estaba abatida físicamente por ese terrible mal. Yo quise ir a
verla pero alguno de ellos me dijo que ella prefería permanecer en su casa
recluida, porque no quería que la viéramos en esas condiciones.

Yo, como en muchas otras cosas, acaté su voluntad, y me quedé pendiente
desde la lejanía con la imagen perenne de aquella gran escritora, justa
hasta la exageración, que nos enseñó a muchos el camino y la ética de las
publicaciones.

Fue Angélica hija de don Raúl Prieto, el famoso Nikito Nipongo, y estoy
seguro de que comparte con él allá, donde seguro están juntos, su humor
corrosivo, su enorme intelecto y su gusto por las cosas bien hechas.
...
Biliografía:

ANALISIS SEMIOTICO DE LOS ALBAÑILES (Vicente Leñero), UV, 1989 , 126 p.
Dedicatoria: A mi abuelo Fidel / A mi abuela María Esther
Y, a mano: Para mi mamá, aunque no le entienda nada, Susi. Mar. 90
LA PASION EN LAS CRONICAS, libro premiado en el Certamen Internacional Quinto Centenario de la Conquista y Evangelización de América, Plaza y Valdés, 1992 123p.
reeditado por la Universidad Veracruzana en 2008, 151 p. (ensayos añadidos: La moral del desafío y Moctezuma y Cortés: la intensidad pasional
LA PASION DEL DESCONTENTO y otros ensayos
cito el comienzo de  un artículo publicado en Punto y Aparte, Xalapa, jueves 27 de febrero de 1992. Se titula ¨La pasión por las matrices¨:
Resulta inevitablemente fascinante pensar en que tanto los moriscos como los indios mesoamericanos fueron evangelizados mediante procedimientos análogos. De la praxis intransigente de Cisneros, de extirpación de la identidad cultural de la comunidad morisca, se creó un modelo que la Corona utilizaría también en las nuevas tierras del continente americano (...)¨.

Puede verse aquí que su obra, como su vida, se vio regida por la pasión.
UV, 1999, 168p.